Alexander Smith había logrado el éxito en el mundo profesional pero no la felicidad. Siempre se le había escapado... junto con el amor verdadero. Entonces, en el castillo McLeod en Escocia, encontró un mapa pirata que milagrosamente respondió a su anhelo con un viaje a través del tiempo. Y cuando fue capturado en la Inglaterra medieval por Margaret def Falconberg, una fiera belleza oculta en una armadura de caballero, Alexander descubrió su propio noble y apasionado corazón...
Escocia, 1311. James MacLeod era el más respetado y temido laird de
toda Escocia. Amaba a sus hombres como hermanos y a sus tierras con
pasión. Y no permitía que ninguna mujer cruzara el umbral de su
castillo. Ciudad de Nueva York, 1996. Con un prometido
indiferente y una estancada carrera de escritora, Elizabeth Smith
encontraba pasión y aventura sólo en las inéditas novelas que escribía.
Hasta que un héroe escocés comienza a llamarla... Elizabeth
anhelaba al hombre de sus sueños. Supo que estaba muy agotada cuando empezó a oír su voz estando despierta. Para aclarar su mente, se fue a
dar un paseo al parque, se quedó dormitando en un banco y despertó en la
Escocia del siglo XIV en la tierra de James MacLeod, un arrogante y
guapo lord con una voz muy familiar. Elizabeth pondría su ordenado mundo
patas arriba e iría a donde ninguna mujer había ido antes: derecho a su
corazón...
Si mezclamos viajes en el tiempo y las Highlands, puede salir una novela buenísima como Forastera, o un bodrio de tamaños monumentales como alguna novelucha innombrable que he llegado a leer. En este caso, a menor nivel que con Forastera, he disfrutado mucho. He de reconocer el valor de esta novela.