Londres. Lynette está en graves apuros económicos junto con su família, la
repentina muerte de su padre, un clérigo protestante les ha sumido casi
en la mendicidad y han de ir a buscar asilo a un tío lejano que ha
dejado claro que no les quiere en su casa y tampoco piensa mantener.
Ante esta situación Lynette se traga su orgullo, sus ideas, sus
creencias y su educación y decide… venderse, literalmente hablando, en
el complejo mercado matrimonial londinense.
El vizconde Marlock se dedica a presentar a jóvenes de baja alcurnia,
ansiosas de una buena posición social y económica a hombres maduros de
la alta sociedad a cambio de un porcentaje de la dote que el futuro
marido entrega a la novia. Es un buen negocio para el que Adrian está
totalmente preparado y, ciertamente, es el mejor en el tema.
Adrian Marlock las enseña, las educa en todos los ámbitos existentes,
cómo comportarse, qué se puede hacer en la cama y qué no, cómo se puede
conseguir una perfecta posición, y las presenta a los hombres,
esperando que alguno haga una buena oferta por ella. Por su instrucción.
Pero … qué es más peligroso en él ser profesor o ser alumno ?
Cuando la sensualidad aflora solo el más poderoso sentimiento puede salvarles de arder en la hoguera.



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