Aquél era el único reino inglés que aún se resistía al asedio vikingo…
Los que defendían las tierras de Wessex habían jurado lealtad al nuevo
rey, en sus manos estaba el destino de una nación. Aunque de sangre
inglesa, Ash había crecido entre los vikingos y estaba dispuesto a hacer
todo lo que fuera necesario para probar su lealtad al rey y al país,
pero no imaginaba que un traidor inglés lo abandonaría en medio de un
bosque.
Lady Gemma no dudó en arriesgarse para salvar al misterioso Ash. Y,
aunque el herido parecía tener buena relación con el enemigo, sabía que
no debía tener miedo de él...


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